Para muchas familias españolas, 2025 fue un año de ajustes. Los precios de la cesta de la compra, los suministros del hogar y los servicios básicos siguieron presionando un presupuesto doméstico que no siempre pudo mantener el ritmo. Ahora, con 2026 ya en marcha, la pregunta que se hacen muchos hogares es sencilla: ¿va a mejorar la situación, o hay que seguir apretando el cinturón?
Lo que dicen los datos sobre el bolsillo español
El Instituto Nacional de Estadística ha publicado datos que muestran una evolución desigual del poder adquisitivo entre los distintos perfiles de hogares españoles. Mientras que algunos grupos han visto una recuperación moderada gracias a las subidas salariales pactadas en convenios colectivos, otros —especialmente aquellos con ingresos fijos bajos o en situación de empleo temporal— siguen acusando el efecto acumulado de años de inflación elevada.
El salario mínimo interprofesional ha experimentado incrementos notables en los últimos años, lo que ha mejorado la situación de los trabajadores con ingresos más bajos. Sin embargo, el coste de la vivienda —tanto en alquiler como en compra— sigue siendo el factor que más pesa en el presupuesto familiar, especialmente en las grandes ciudades.
💡 ¿Qué es el poder adquisitivo y por qué importa?
El poder adquisitivo mide cuántos bienes y servicios puede comprar un hogar con sus ingresos disponibles. Cuando los precios suben más deprisa que los salarios, el poder adquisitivo cae aunque el dinero que entra sea el mismo. Es el termómetro más real del bienestar económico cotidiano.
Los gastos que más están cambiando en 2026
No todos los precios evolucionan igual. Hay categorías de gasto donde los hogares españoles están notando cambios significativos este año, y otras donde la situación se ha estabilizado o incluso mejorado ligeramente.
Alimentación: Tras años de subidas sostenidas, los precios de los alimentos básicos han moderado su crecimiento en algunos productos, aunque categorías como el aceite de oliva, los lácteos y determinadas frutas y verduras siguen siendo más caras que hace dos años. La diferencia entre marcas blancas y marcas de fabricante se ha ampliado, y muchos hogares han ajustado sus hábitos de compra en consecuencia.
Energía: La factura de la luz sigue siendo una de las principales preocupaciones de los hogares españoles. Las tarifas reguladas han experimentado variaciones importantes en los últimos meses, y los expertos recomiendan revisar periódicamente si la tarifa contratada sigue siendo la más conveniente según el perfil de consumo del hogar.
Vivienda: El mercado del alquiler continúa siendo el principal dolor de cabeza para los hogares que no son propietarios, especialmente en Madrid, Barcelona, Valencia y las zonas costeras más demandadas.
Transporte: Las bonificaciones al transporte público implantadas en años anteriores han tenido continuidad en algunas comunidades autónomas, lo que ha supuesto un alivio real para los hogares que dependen de él para desplazarse al trabajo.
Partidas del presupuesto doméstico más afectadas en 2026
- Alquiler y gastos de vivienda: presión al alza en la mayoría de capitales
- Factura energética: alta volatilidad, conviene revisar tarifa
- Alimentación: moderación en algunos productos, subidas en otros
- Ocio y restauración: ligera recuperación del gasto en familias de renta media
- Seguros: tendencia generalizada al alza en primas de hogar, coche y salud
Qué perfil de hogar sale mejor parado
No todos los hogares viven la misma realidad económica. Los datos muestran diferencias significativas según el tipo de unidad familiar, el régimen de tenencia de la vivienda y el nivel de ingresos.
Los hogares propietarios sin hipoteca o con hipoteca ya amortizada en gran parte son los que tienen mayor margen de maniobra. En el extremo opuesto, los hogares que alquilan en mercado libre en grandes ciudades son los que acumulan mayor presión financiera, con porcentajes del gasto en vivienda que en muchos casos superan el 40% de los ingresos netos.
Las familias con hijos en edad escolar enfrentan además el coste creciente de los servicios educativos complementarios, el material escolar y las actividades extraescolares, que han seguido una tendencia alcista en los últimos ejercicios.
Estrategias prácticas para proteger el presupuesto familiar
Revisar los contratos de suministros: La competencia en el mercado energético y de telecomunicaciones genera oportunidades reales de ahorro para quienes comparan periódicamente sus tarifas. Dedicar una tarde al año a revisar estos contratos puede traducirse en varios cientos de euros de ahorro anual.
Optimizar la compra de alimentación: La planificación semanal de menús, la compra con lista cerrada y el aprovechamiento de las ofertas en productos no perecederos son hábitos que, aplicados de forma consistente, reducen significativamente el gasto sin afectar a la calidad de la dieta.
Vigilar las suscripciones activas: La proliferación de servicios de pago periódico —plataformas de entretenimiento, aplicaciones, gimnasios— ha creado una categoría de gasto que muchos hogares no controlan bien. Una auditoría semestral de los cargos recurrentes suele revelar suscripciones olvidadas que ya no aportan valor.
💡 El truco del presupuesto en tres bloques
Los asesores financieros recomiendan dividir los ingresos netos en tres bloques: 50% para necesidades fijas (vivienda, suministros, alimentación básica), 30% para gastos variables y ocio, y 20% para ahorro o reducción de deuda. Adaptar estos porcentajes a la realidad de cada hogar es el primer paso para tener claridad financiera.
El ahorro: el hábito que más cuesta mantener
Uno de los indicadores que mejor refleja la salud financiera de un hogar es su capacidad de ahorro. Los datos del Banco de España muestran que la tasa de ahorro de los hogares españoles ha experimentado fluctuaciones notables en los últimos años, con periodos de ahorro elevado seguidos de fases de desahorro cuando la inflación erosionó los presupuestos.
Los expertos coinciden en que el ahorro no debería tratarse como lo que "sobra" a final de mes, sino como una partida fija que se separa al inicio. Aunque la cantidad sea pequeña, el hábito de ahorrar de forma sistemática genera un colchón que protege al hogar frente a imprevistos y reduce la dependencia del crédito en situaciones de emergencia.
Perspectivas para el resto de 2026
Las previsiones de los principales organismos económicos apuntan a una continuación de la moderación inflacionaria en España durante 2026, aunque con diferencias importantes entre categorías. La inflación subyacente se mantiene en niveles que siguen erosionando el poder adquisitivo de forma gradual.
El mercado laboral, que ha mostrado una resiliencia notable en los últimos años, es la principal palanca de mejora para los hogares. Las perspectivas de empleo para 2026 son moderadamente positivas, aunque el peso creciente del empleo a tiempo parcial limita el impacto real de la creación de empleo en los hogares más vulnerables.
En definitiva, 2026 no será un año de grandes alivios para el presupuesto familiar español, pero sí uno en el que quienes gestionen bien sus finanzas domésticas podrán mantener e incluso mejorar su situación. La clave está en la información, la planificación y la revisión periódica de los hábitos de gasto.
⚠️ Aviso importante
Este artículo ofrece información general sobre tendencias económicas y consejos de gestión del presupuesto doméstico con fines educativos. No constituye asesoramiento financiero profesional. Para decisiones financieras importantes, consulta con un asesor cualificado.